martes 25 de marzo de 2008

ORACIÓN


Aunque hubiera recorrido todos los caminos,

cruzado montañas y valles desde oriente hasta Occidente,

si no he descubierto la libertad de ser yo mismo

no he llegado a ningún sitio.


Aunque hubiera compartido todos mis bienes

con gentes de otra lengua y cultura,

hecho amistad con peregrinos de mil senderos

o compartido albergue con santos y príncipes,

si no soy capaz de perdonar mañana a mi vecino

no he llegado a ningún sitio


Aunque hubiera cargado mi mochila de principio a fin

y esperado por cada peregrino necesitado de ánimo,

o cedido mi cama a quien llegó después

y regalado mi botellín de agua a cambio de nada,

si de regreso a mi casa y mi trabajo no soy capaz

de crear fraternidad y poner alegría, paz y unidad,
como he llegado a ningún sitio.


Aunque hubiera tenido comida y agua cada día

y disfrutado de techo y ducha todas las noches

o hubiera sido bien atendido de mis heridas,

si no he descubierto en todo ello el amor de Dios,

no he llegado a ningún sitio.


Aunque hubiera visto todos los monumentos

y contemplado las mejores puestas de sol.

Aunque hubiera aprendido un saludo en cada idioma,

o probado el agua limpia de todas las fuentes,

si no he descubierto quién es autor
de tanta belleza gratuita y de tanta paz

no he llegado a ningún sitio.


Si a partir de hoy no sigo caminando en tus caminos,

buscando y viviendo según lo aprendido.

Si a partir de hoy no veo en cada persona,

amigo y enemigo, un compañero de camino.

Si a partir de hoy no reconozco a Dios,
el Dios de Jesús de Nazaret,

como el único Dios de mi vida,
no he llegado a ningún sitio.


Fraydino

La Faba